Juan Celofán: “Soy bastante autista para componer”

  • El compositor y músico uruguayo nos habla sobre su primer disco, “Tránsito”. También explica las razones de su decisión de radicarse en Chile y lo que significó telonear en julio pasado a la banda norteamericana Wild Nothing en el Club Fauna.

Por Felipe Valdivia.

Contesta el teléfono y habla con la simpatía que caracteriza a los uruguayos. El compositor y músico, Juan Manuel de León, conocido artísticamente como Juan Celofán, dice que su vida es una aventura cada día, que todavía sigue en tránsito acá en Chile desde que se radicó en 2013, que ese era su objetivo desde que tomó la decisión de salir de su Montevideo natal.

Precisamente, “Tránsito” es el nombre de su primer disco de larga duración que lanzó durante el primer semestre bajo el sello nacional Carbón. Y el recibimiento del público y la critica lo ha favorecido, algo que por cierto lo tiene muy contento.

Sus canciones con un fuerte sello e identidad pop están sonando no solamente en el país, sino que también dan de qué hablar en Argentina, Uruguay, Colombia y España.

Afortunadamente, reconoce, pudo presentar parte de su material en julio pasado, cuando fue escogido como el telonero de Wild Nothing en el Club Fauna: “La oportunidad de mostrarte en un escenario grande siempre es agradable para un artista. En este tipo de situaciones se tiene el desafío de conquistar al público que no es de uno, la sensación inmediata es que a la gente le gustó”.

—¿Cómo has sentido el recibimiento del público de tu primer disco?
—Ha sido súper bueno. Estoy agradecido con lo que viene pasando con el disco, porque se produjo –un poco– a raíz de mi llegada a Santiago y mi viaje a Chile. Tiene mucho que ver con esa experiencia.

—¿Crees que la gente enganchó con “Tránsito”?
—Uno siempre espera que eso suceda; al menos hemos tenido buenos comentarios, la gente está cantando las canciones.

—¿La decisión de radicarte en Chile tiene que ver con el desarrollo de tu carrera musical o influyeron otros factores?
—El primer factor fue una búsqueda de aventura. Salí de Montevideo con ganas de conocer y vivir un tiempo en otros lugares para enfrentar nuevas experiencias. A partir de esa idea, de esa motivación, me surgieron las ganas de venir a Chile, porque la escena musical en Santiago me parece muy interesante y seductora.

—¿El nombre del disco tiene algo que ver con esa aventura?web2
—Las canciones se plantearon como una especie de personaje. En lugar de observar las cosas estáticamente, era alguien que iba transitando en medio de las situaciones, se iba metiendo en diferentes pasadizos y momentos. Eso tenía que ver con lo que me estaba pasando a mí.

—Recién mencionabas la escena musical chilena. ¿Qué cantantes nacionales conocías?
—En Uruguay circulaban mucho los discos de Gepe, Javiera Mena, Astro, Alex Anwandter y toda esa escena pop chilena. Me pareció que Chile pasaba por un momento importante y, por cierto, eso contribuyó en mi decisión de venirme.

Telonear a Wild Nothing

En julio pasado, Jack Tatum y su banda Wild Nothing brindaron un recordado concierto en el Club Fauna, donde la fanaticada indie capitalina se congregó para celebrar a uno de los grandes exponentes del género.

A Juan Celofán le ofrecieron esa noche ser el telonero de la banda y, aunque reconoce con algo de humor que ya había comprado sus tickets previamente, dice que el hecho de tocar antes que ellos significó un buen puntapié para presentar el material de “Tránsito”, acaso lo más relevante que han podido hacer hasta el momento.

—¿Cómo fue la experiencia de compartir escenario con Wild Nothing?
—Fue importante porque recién había salido “Tránsito” y estábamos tocando hace muy pocos meses. Fue bonito desde el punto de vista personal.web1.jpg

—¿Tuviste la oportunidad de intercambiar experiencias musicales con Jack Tatum?
—No directamente con él, pero sí con el baterista de la banda. En realidad estábamos demasiado concentrados en el show. La recepción del público esa noche fue espectacular.

—La forma de composición y elaboración de tu disco es bien parecido a cómo trabaja Jack Tatum.
—Eso me lo dijeron hace un tiempo atrás, aunque la diferencia es que Wild Nothing es una banda con un líder muy claro, mientras que en mi caso es un proyecto solista que tiene muchos colaboradores que aportaron al resultado final.

—¿Cómo fue el trabajo del disco?
—La composición fue súper personal. Soy bastante autista para componer, trabajo para adentro. Después de tener la música terminada y de armar la maqueta del disco, me junté con el productor y se incorporaron algunos músicos durante ese proceso experimental. No teníamos ningún apuro, empezó como algo individual y terminó siendo un proyecto colectivo.

—¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?
—Ahora estamos tocando mucho acá en Santiago y eso va a seguir durante todo este año. Además de eso tenemos gestionada la idea de tocar en Uruguay, Argentina y también queremos ir a México el año que viene.

—¿Estás preparando nuevo material?
—En septiembre me puse a componer inesperadamente. No lo tenía en mis planes, pero de repente apareció algo que me motivó a hacerlo. Tengo algo armado y en mi cabeza existe una línea conceptual y la dirección que tomará este disco.

—¿Pero ya tienes canciones listas?
—Hay un esqueleto de disco, tengo seis o siete canciones encaminadas. Quiero grabar el otro año y sacar material nuevo.

—En una entrevista que diste hace algunos meses afirmaste que te interesaba mantener una conexión intuitiva con la música, que la intuición era lo más honesto que hay en ella. En ese sentido, ¿cómo definirías la música que presentaste en tu disco y la que vas a componer hacia el futuro?
—La intuición, al menos para mí, es súper importante, porque de alguna manera te ayuda a sacar cosas de adentro, lo que quieres comunicar. “Tránsito” es un disco en donde las canciones nacieron intuitivas y luego se fueron volviendo más cerebrales.

Escribir del amor

El mismo día que realizamos esta entrevista, Bob Dylan había sido elegido como el nuevo Premio Nobel de Literatura. Imposible no preguntarle su opinión al respecto.

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—¿Crees que las letras escritas por un cantante pueden ser tan influyentes como para dejar una huella literaria, más allá del ámbito musical?
—En el caso de Dylan está totalmente merecido. Las letras en su música son muy importantes y me hacen sentido. De alguna manera, este es un símbolo de que la música puede trascender a otras ramas artísticas.

—Volviendo a tus letras, ¿sobre qué te gusta escribir habitualmente?
—El amor, en general, es una bencina súper potente para escribir. Yo escribo mucho a partir de la fantasía, salir de lo cotidiano para dejar volar la mente. Tiendo a escribir en ese lenguaje, pero la inspiración está en todos lados.