Libertad condicional para uno de los agresores de Zamudio

Por Felipe Valdivia.

Hay cosas incomprensibles. Uno al menos intenta entenderlas, pero analizando los detalles de los hechos simplemente no tienen explicación. En este caso me refiero a la libertad otorgada a uno de los cómplices del crimen de Daniel Zamudio.

Fabián Mora (24), uno de los condenados a siete años como co-autor del impactante abuso homofóbico cometido en marzo de 2012 contra Zamudio, logró la libertad condicional tras cumplir tres años de condena en la Cárcel de Alta Seguridad.

No se trata de cualquier cómplice, Mora participó en uno de los crímenes más macabros que podamos recordar durante los últimos años. Sin embargo, es uno de los 443 reos que fueron beneficiados, luego que la Comisión de Libertad Condicional de la Corte de Apelaciones de Santiago revisara 2.226 solicitudes y dictara su resolución la tarde de este jueves 27 de octubre.

Tampoco es cualquier crimen. Es uno de los delitos más cobardes que hemos conocido, primero, por cómo se desarrolló la agresión; segundo, por las causas que llevaron a estos sicópatas a cometer el ataque.

El delincuente fue detenido en marzo del año 2012 junto a Patricio Ahumada Garay, quien fue condenado a cadena perpetua; también junto a Raúl López Fuentes y Alejandro Tapia, sentenciados a 15 años de presidio cada uno por la golpiza a Zamudio en el Parque San Borja. Recordemos que el joven estuvo internado durante 25 días, perdiendo finalmente la vida en la ex Posta Central.

Este caso propició la creación de la Ley Zamudio, la cual busca incrementar las penas en contra de aquellas personas que discriminen en cualquier circunstancia. Se supone que con esta norma legislativa el castigo se incrementa. Se supone, pero como Chile es un país generoso cualquier cosa puede pasar.

No hay excusas –al menos para mí– que justifiquen la libertad en esta ocasión. Hablo como un ciudadano común que se sintió afectado cuando todo esto ocurrió. No soy experto-legalista ni entiendo mucho acerca de los beneficios de la puerta giratoria. Hablo desde la guata, desde una sensación asqueada frente al nulo arrepentimiento que enseñaron estos tipos frente a lo que hicieron. Opino desde la empatía, dado que uno de mis mejores amigos es gay y siempre pienso en la perturbadora idea de que él pudo ser la víctima. Porque cualquiera pudo ser la víctima. Daniel estuvo en el lugar equivocado, en el momento menos preciso y con las personas que no debía.

Ahora Fabián Mora saldrá en libertad. Las justificaciones para extenderle este beneficio fueron su irreprochable conducta mientras estaba recluido, integrar uno de los talleres impartidos al interior de la cárcel, además de haber cumplido la mitad de su condena. Dicen que la justicia es ciega y sorda, pero faltaba agregar que también es bastante provocativa. Las señales que se están dando son totalmente opuestas a la normativa, y cuando uno intenta encontrar argumentos para enterrar el calificativo de “garantista” que se viene incubando desde hace algunos años, cada vez es más difícil rebatirlo.

En su momento Mora dijo estar arrepentido, que él nunca quiso hacerle daño a Zamudio, que actuó por miedo a lo que dijera el resto del grupo de delincuentes, que incluso lo ayudó la noche de la golpiza; pero en el juicio entró en contradicciones. Finalmente se le condenó como co-autor. Como sea, estuvo presente esa noche en el Parque San Borja, pudo haber hecho algo más, acaso evitado la tragedia, huir y pedir ayuda. Algo.

Me parece que nos están dando un fuerte mensaje, uno que va en desmedro de la Ley Zamudio. Por tanto tiempo se llenaron la boca con ese llamado de alerta, hablaban en todos lados del tema para que nuestra sociedad disminuyera sus niveles de discriminación en contra de las supuestas minorías, pero el asunto quedó en un par de titulares y columnas, para luego volver a dar comerciales.

Yo digo que el caso tiene que seguir estremeciéndonos, ya que nuestro verdadero fin es acabar con este cáncer social. No nos quedemos dormidos en los pequeños logros, por favor. Porque tal como ocurre con quienes asistieron a la movilización #NiUnaMenos, no basta con haber ido a la convocatoria. Hay que predicar y practicar en contra de la violencia, ciertos lemas necesitan ser algo más que noticias.

la-homofobia-mata1



Categorías:Chile País Generoso

Etiquetas:

2 respuestas

  1. La homofobia mata.
    El adultismo mata.
    El machismo mata.
    Y nuestra ley , cuando debiera, no discrimina.
    El sistema penal es un sistema en que los pobres sufren y a los ricos se les perdona.
    No es lo mismo soltar a un mechero que a un homicida, ni a un violador ni a un femicida.
    No puedo evitar pensar en la definición de Santo Tomás de Aquino de lo que es la justicia (filósofo católico que hace eyacular de emoción a la élite) “dar a cada uno lo suyo” o “Dar a cada uno lo que le corresponde”….algo no funciona bien en estos casos…por decir lo menos…

    Me gusta

  2. Estoy súper de acuerdo.
    El problema es que la ley no es retroactiva, es decir, que cuando hicieron la ley Zamudio, Daniel ya había muerto y el crimen ya había pasado. Lo que hace la ley al aplicarse no le llega a este caso, porque antes la cosa se regía de otra manera, una con menos severidad. Y eso es lo que se -intentó- cambiar con la nueva ley. Pero a partir del momento en que se promulgó, no antes. Penca, pero cierto.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: