José Ignacio Valenzuela: “No creo que los ciudadanos merezcan andar asustados por culpa de los dichos de su presidente”

  • El escritor y guionista nacional compartió con nosotros sus canciones favoritas y nos comentó acerca de su gira literaria nacional con la “Trilogía del Malamor” (Editorial Alfaguara), y su regreso a Miami, donde presenció la elección más controversial de los últimos tiempos.

—La canción “Tatuaje” de Alex Anwandter habla de una relación que finalizó, pero de la que guarda buenos recuerdos, que dejó huella. Algo parecido pasa con los libros y sus lectores, ¿qué tanta huella crees que has dejado con tus libros ahora que finalizaste la gira “Malamor”?
—Espero haber sido capaz de sembrar en los jóvenes y niños –con los que tuve contacto en esta larga gira que hice– algo más que un tatuaje: una semilla. Porque un tatuaje, de alguna manera, es algo que queda ahí, inmóvil, eterno pero que no evoluciona. Y yo quiero fomentar ese gusto por la lectura, me interesa que eso evolucione y cambie con el paso del tiempo. Quiero ser capaz de regresarles ese placer por el hecho de dar vuelta una página, que ese gusto vaya creciendo y germinando con el paso de los años. Y que aquello que comenzó con una pequeña semilla a causa de una conversación en una librería, o en el salón de clases, termine convertido en un árbol enorme lleno de ramas y frutos. Esa es la huella que quisiera dejar.

—¿Crees que los escritores deben acercarse todavía más a los lectores, sobre todo en regiones?
—Creo que es un deber, más que algo recomendado u optativo. Al menos en mi caso, es la manera que tengo de agradecer a tantas personas el haber hecho suya mi Trilogía del Malamor. Por lo demás, esto ayuda a quitarle de encima a la lectura esa etiqueta de “obligatoriedad” que el colegio le ha impuesto de manera tan equivocada. Mi decisión personal fue la de buscar siempre, recorrer las regiones de Chile (y gran parte de Latinoamérica) y llegar a aquellos lugares donde nadie llega. Una vez ahí, me encanta conversar con los niños y jóvenes sobre mundos y personajes que no existen.

malamor

—Cuando regresaste a Miami después de la gira, ¿cómo sentiste el clima nacional? ¿Se podría hablar de una “Ciudad de la furia”, un clima de verdadero odio nacionalista?
—Miami, durante los días previos y posteriores a la elección presidencial, fue un territorio dividido. Y lo sigue siendo, la verdad. El Estado de Florida fue uno de los responsables de que Trump ganara la presidencia, todo lo que sucedió terminó siendo de interés nacional. Si a eso le sumamos el hecho de que Miami es una especie de Torre de Babel, habitada por ciudadanos venidos desde los puntos más diversos de Latinoamérica, la división de ideologías, pensamientos y realidades se hace mucho más palpable. Y estoy seguro de que será igual por mucho tiempo.

—Annie Lennox se pregunta “Why” y se alude a sí misma como ciega ante lo que le sucede, ¿crees que actualmente la situación norteamericana está llevando a muchos a preguntarse “por qué”?
—Es lo que todos nos hemos preguntado: ¿por qué llegamos a este punto? Estoy seguro de que se lo preguntó Hillary después de perder, y también Trump después de ganar. Creo que tratar de responder esa pregunta se va a convertir en una obsesión nacional, porque solo así se conseguirá realmente entender a esa enorme masa de electores que prefirió apoyar a un candidato tan violento y agresivo.

—¿Se merecen los estadounidenses un presidente como Donald Trump?
—Hay un dicho que no comparto, que dice que “los países tienen los gobernantes que se merecen”. La verdad, yo no creo que Estados Unidos –ni ningún otro país– se merezca un presidente totalitario, misógino, xenófobo y racista. Así como tampoco creo que los ciudadanos merezcan andar asustados por culpa de los dichos de su presidente.