¿Por qué los hombres no nos tomamos el postnatal?

  • Diferentes factores han influido en que este beneficio, aprobado y promulgado durante el año 2011, no sea requerido por los padres. Entre ellos aparece la persistente desigualdad que hay entre ambos sexos, la mentalidad y los sueldos machistas que aún rigen nuestra sociedad.

Por Felipe Valdivia.

Se venía exigiendo y luchando por este derecho desde hace bastantes años, eso hasta que en octubre de 2011 entró en vigencia la Ley de Postnatal Parental. En esencia, la normativa legal extiende a la mujer el derecho durante seis meses para el cuidado de su hijo recién nacido. El beneficio también contempla la extensión del traspaso de semanas completas de permiso al padre, con un mínimo de una a seis semanas y un máximo de 42 días de su postnatal.

¿Qué ha pasado con este beneficio al cual podemos acceder los hombres? A decir verdad, las cifras hablan por sí solas: el año pasado, solo 190 hombres utilizaron el traspaso de un total de 100.714 licencias que fueron otorgadas, según el informe “Evolución del Permiso Postnatal Parental” emitido por la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso).

El porcentaje (0,18%), más allá de reflejar el poco interés que despierta esta normativa, deja en evidencia la desigualdad que aún persiste entre hombres y mujeres en el ámbito laboral, algo que según los expertos nos explicaría por qué no se estaría utilizando este beneficio.

El estudio determina que la cantidad de días promedio traspasados al padre durante el período del beneficio se extendió 33,8 días, es decir, 80,5% del tiempo total que pueden utilizar (42 días).

El derecho de la mujer

Al promulgarse esta ley, las autoridades argumentaron que la normativa fortalecería la lactancia materna, pero también se quiso recalcar la importancia de la figura paterna durante los primeros meses de vida del hijo. Desde ese punto de vista, la responsabilidad en la crianza era una fortaleza a la hora de exponer los argumentos de la ley.

El informe es tajante en este sentido: “Pese a la baja proporción de padres trabajadores que utilizan este beneficio, los usuarios lo hacen de forma intensiva”. El traspaso del beneficio alcanzó su mayor porcentaje en el año 2012 con 292 casos, es decir, 0,32%  del total de subsidios. Sin embargo, con el paso de los años, el uso ha ido decayendo. Ocurre algo similar con las licencias por enfermedad grave del niño menor de un año, cuyo tributo puede ser utilizado –al igual que el postnatal– por la madre o el padre.

Entre el año 2011 y septiembre del 2016, solo 0,37% de los días de esas licencias fueron usadas por hombres, es decir, apenas 40 mil de un total de 10 millones. Cabe consignar que en ambos casos, para que el padre trabajador pudiera hacer uso de ese derecho, debía ser autorizado por la madre.

¿Por qué ocurre esto? Según el estudio de Suseso, la baja adhesión se produce porque en ese período las madres amamantan a sus hijos, lo cual dificulta el traspaso.

Desigualdades de género

No es solo una realidad exclusivamente nacional. Diferentes estudios arrojan que el permiso parental –en el caso de ser transferible de la madre como ocurre en Chile–, por lo general no es usado por los padres. “No quieren quitarle este derecho a la mujer”, indica el informe preparado por la organización Fatherhood Institute.

Algunos expertos afirman que la ley plantea trabas en cuanto a la participación de los padres. Sin embargo, la pregunta es qué tan actualizada entró esta normativa, tomando en cuenta el inherente machismo que aún predomina en el país.

Lamentablemente, el modelo de políticas públicas de familia al que está acostumbrada nuestra sociedad obedece a la ejecución de roles estándares, vale decir, donde la mujer cuida y el hombre trabaja y provee.

“Si no hay política no hay derecho y los hombres están interesados, pero no encuentran cómo participar”, dice otro de los expertos.

Tampoco debemos olvidar el factor de los sueldos. La igualdad de género aún no se ve reflejada en este ámbito, considerando que en Chile las remuneraciones de las mujeres es un tercio más bajo que el de los hombres. Por cierto que esa brecha salarial y ocupacional opera como causa y consecuencia.

Esto podría estar motivando a que los hombres que ganan más no utilicen el beneficio del postnatal, dado que significaría una merma importante en los ingresos del hogar.

De hecho, el estudio de Suceso asegura que las madres con mayores remuneraciones fueron las que optaron por traspasar el beneficio. Otro factor que jugaría en contra, sería la falta de información sobre el derecho.

Que el padre participe en la crianza del hijo menor de un año es relevante, resalta el estudio de Fatherhood Institute: “Cuando un padre pasa semanas o meses en el cuidado de los niños en solitario, su relación a largo plazo es más cercana. En lugar de volverse un ayudante en el hogar, se convierte en un hombre que saborea su competencia como padre y toma más responsabilidad en las tareas del hogar y el cuidado de la casa”.

Es una muy buena iniciativa, pero claro, falta afinar la puntería para que el derecho sea ocupado por todos y todas, tal como corresponde.