La madre de todas las bombas

Creada en 2003, durante la guerra de Irak, la GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast (MOAB), o “madre de todas las bombas” (en inglés coloquial “mother of all bombs”), fue lanzada este jueves en la provincia afgana de Nangarhar contra un complejo de túneles del Estado Islámico. El ataque, sin embargo, no causó víctimas civiles, según las primeras declaraciones de las autoridades de Estambul.

Se trata del arma no nuclear más poderosa del arsenal estadounidense. Un gigantesco proyectil de 11 toneladas de peso y 9 metros de largo que mata por la presión de aire que genera en la explosión, cuyo diámetro alcanza los 1.5 kilómetros. Hasta hoy, el proyectil solo se había usado en pruebas de control.

Por su peso, la bomba debió ser lanzada desde un avión Hércules C-130. Aunque no se trata de un arma de precisión, y debe ser guiada por GPS satelital, Estados Unidos trabaja en mejorar esta versión por una más grande y que pesará alrededor de 30 toneladas. Según la BBC, “la bomba detona por encima de la tierra para un impacto máximo en una amplia zona y contiene una alta cantidad de nitrato de amonio y aluminio en polvo”.

Si bien es el arma no nuclear más poderosa, su poder es mil veces menor que la bomba lanzada sobre Hiroshima en 1945. Se le considera también un arma psicológica, debido al devastador impacto que produce en la población tras su explosión masiva.