Tres poemas de Risato León del viento, desde Suiza

Desde Suiza nos escribe Risato León del Viento, con el propósito que conozcamos su trabajo literario.

Para leer más poemas visita https://www.facebook.com/Risatoleondelviento/

 

Piedrazo al viento

 

Mi guerra es con vos

Para que me mires

Mi guerra es llamar tu atención

Con mis atentados poéticos

al centro de tus campos abiertos desolados

Al frente de tu torre de control

Donde todo lo miras y lo enjuicias

Reina de la basura

Princesa de los que se flagelan las venas

con mala heroína y mala vida

Ahí arriba estás vos

Donde jamás llegaremos los de abajo

Fumando cigarrillos ya apagados

Besando a cada hombre

cuyo nombre ha olvidado

Ladrona de memoria

Me dejaste perdido en estos pasillos

mudos y blancos

Me arranqué las costillas con mis propias manos

Ramas que boto de un viejoárbol

Hurgando con mis dedos quebrados

toqué mi corazón

Lo sentí palpitar en mi palma

Sé que me miras

Sé que ríes

Maligna

Libre

Y yo

Rompería la cárcel del cuerpo

Costilla a costilla

Para liberar

Al León del Viento

Un león imaginario

Furioso, impredecible y violento

Y subir con mi nariz hasta tus pechos

Y clavarte mis ojos a tu mirada

Y crucificarte vencida a mi cama

Y celebrar la abolición del Tiempo

Con mal vino y medios cigarros

Caminar juntos tomados de la mano

Borrachos y eternos

A paso ligero para no despertar al barrio

Dar una vuelta por la galaxia y la estupidez

Como moscas orbitando los basurales

Volver a perdernos en el sinsentido de la paz

Mientras los bosques se incendian y los dioses

caen como aves muertas

Mientras la divinidad sucumbe al fuego de nuestros cuerpos,

Al hambre de nuestras manos

 

Infinito es adentro

 

Acostado en el pasto

Mirando hacia arriba

A los altos árboles

El vino ya es sangre

Y borracho sonrío

En el vientre de mi madre

 

Sin recuerdos. Sin tiempo.

Tranquilo siendo

Mi naturaleza de cero

Absoluto y cósmico

Desencadenado de la moral

Y de sus palabras mudas

De mi silencio

Una escalera imagino

Sube desde mi lengua

Y se pierde en la niebla

 

La ciudad llega martillando mis oídos

Atropella mi silencio

Le grita a mis ríos

Sangre y vino

Y el árbol

Divino

Sonríe

Son ríos

Son mares y lava

Subiendo cuando miro

Te amo tanto, alto árbol

Te amo porque no eres mío

 

Textura del mediodía

 

Me intriga

el silencio de las sombras

La identidad del arquitecto de las nubes

 

Los pasos que vienen a mi mente

Antes de dormir, desde un pasillo oscuro

Un taconeo decidido y seguro

 

Viene por mí

Viene una mano nocturna a secuestrarme

Y mi yo es suyo

Y mi yo abandona el cuerpo

Y mi yo atraviesa el muro

 

Umbral de los sin nombre

Pasos flotantes

Gotas de lluvia sobre el charco

Abandono mi nombre, que es un viejo barco

 

Y dejo que la corriente

Me arrastre profundo, hacia abajo

Hacia los desiertos sumergidos

de todo aquello

Que aún no he pensado

 

Palabras inexistentes

Y una lengua que aún no las ha pronunciado

Una escalera también puede ser un puente

Si la subes de lado

 

Cuando no hay arriba ni abajo

Cuando se seca el mar y se detiene la corriente

Queda solo un pasillo blanco

Transitado por ciegos, protegido por los vagos

 

En la tierra del olvido

La primavera son los recuerdos

Y sólo cuando tienes los ojos entreabiertos

Puedes ver de cerca a las nubes

y a su misterioso arquitecto.

 

Las sombras nacieron del sol y del silencio

Las sombras durante la noche se esconden

Las sombras siempre vuelven

Las sombras vuelan

Las sombras mueren