Jorge Sandoval, poeta de la región de Ñuble: “La sociedad actual lo que menos tiene es poesía”

  • El autor regional nos cuenta un poco de su vida, su obra y qué películas, discos y libros lo han inspirado en su trayecto creativo.

Por Jorge Cocio*

No es nada nuevo afirmar que la poesía está acabada o en desuso cuando habitualmente la gente pareciera no importarle ni hablar de ella salvo en la gente que aprecia ese género.

Por otro lado, mientras más se niega a la poesía, más aparece y puede que ahí el poeta se haga presente al ser quien se atreva a dedicar su vida con este genuino arte.

El poeta chillanejo Jorge Sandoval, quien tiene a su haber el libro Destiempo, sabe harto de esto, pues lleva un largo viaje con las palabras.

–Cuéntanos un poco sobre tu itinerario literario.

–Es esperable que se lea que las letras llegan con el escritor desde la infancia, que es algo casi innato. Pero no siempre es así. A veces es tardío el comienzo e incluso circunstancial y azaroso. Si bien es cierto, como estudiante de Enseñanza Media ya tuve algunos escarceos menores con la literatura.

–¿Pero cuándo es que comienzas a escribir poesía?

–En mi primer año de universidad se desata –y revela– con fuerza la poesía. Ahí es fundamental el encuentro con el poeta Sergio Hernández Romero. Ahí entiendo que no sólo es un ejercicio creador, sino que un sello personal y una forma de conducirse por la vida. A pesar de varios años alejado y distanciado de la actividad, no dejé de producir con mayor o menor frecuencia hasta la publicación de mi primer volumen de versos.

–¿Cuándo y cómo se inicia tu relación con la poesía?

–En mis últimos años de estudiante secundario, en el marco de una compañía de teatro itinerante conocí al poeta Hugo Quintana, quien por entonces era estudiante de Pedagogía en la UBB, sede Chillán. No sólo me impulsó a la carrera, sino que me acercó a la lectura de poesía, a la creación de ésta con un poco más de conciencia del ejercicio creador.

–¿Cuáles son tus influencias en tu obra y creación?

–No siempre es tan fácil hablar de influencias porque implica reflexionar sobre tu propia creación, pero sí se pueden dar algunos atisbos de aquellos autores o manifestaciones artísticas que de uno u otro modo se han instalado como influjos estilísticos o temáticos. En la literatura es evidente que todos le debemos algo a Rimbaud, el origen de mi fascinación por la poesía, además asumo un fuerte gusto por la poesía de Esenin, Eluard, Sorescu, Dylan Thomas, García Lorca, Vallejo, Girondo, Gelman, Huidobro, Rojas y Sergio Hernández.

–¿Y en relación con la música?

–Ufff… me es complejo hablar de música, porque el recorrido debiera empezar con el gran Silvio Rodríguez –y muchos otros trovadores– y terminar con Chinoy. Pero también están Manu Chau, Cerati, Redolés, y en la música anglo Pink Floyd, Sting, Bjork, Radiohead, etc.

–Imagino que el cine también es una buena fuente de influencia…

–En lo que respecta al cine no sé si hablar de influencias propiamente tal, aunque me nutro bastante viendo buen cine europeo como Werner Herzog, Lars Von Triers y Polansky, entre otros. En cuanto a los norteamericanos Kubrick, Nolan, Lynch, Scorsese, Fincher, Aronofsky y Cronenberg. El trabajo de Gaspar Noé me fascina, también el de Almodovar, Subiela y Campanella, en Argentina. Y en Chile, Guzmán, Wood, Larraín y el chileno español Amenábar.

–¿Cómo ves la relación de la poesía con la sociedad actual?

–¿Cuál relación? La sociedad actual lo que menos tiene es poesía. La sociedad actual tiene comercio, consumo, deudas, vicios y desamores más que amores.¿Mundo actual?. InMundo actual, diría Parra. ¡Tiene Reggaetón!.

–¿Pero qué papel juega la poesía en este mundo?

–Debiera ser un arma, un escape para la triste realidad. Los poetas debemos reflejar en el poema el mundo que no queremos y el mundo que sí queremos.

–¿Crees que la poesía tiene un valor y capacidad de generar cambios en el mundo de hoy?

–La poesía tiene un valor en sí misma, no una finalidad utilitarista. No obstante, puede ponerse al servicio de los cambios, a pequeña escala, seamos realistas. No se trata de que hoy yo escribo un verso y elimino la hambruna en África o resuelvo los conflictos en el Medio Oriente; es más, ni siquiera puedo dar de comer versos a la chica que pida plata afuera del banco.

–¿Pero entonces qué efectos tiene?

–La capacidad de hacernos más felices, de gatillar la capacidad de ensueño, de expandir la creatividad, y si en aquello se involucran cada vez más personas, puede claramente cambiar el mundo que vivimos. La poesía nos hace libres y esclavos.

¿Cómo fue la gestación de tu primer libro?

–Eso fue un hecho que le debo al azar y que afortunadamente se dio o es probable que mis textos siguieran durmiendo en la intimidad de mis borradores o dispersos en publicaciones de Facebook. El origen se remonta a un encuentro con el poeta penquista Ivo Maldonado, en el marco de la presentación de su libro “Tributo a las cenizas” en la Biblioteca Municipal de Chillán, en compañía del poeta Polhammer. En esa presentación pudimos conversar después de muchos años, y surgió la opción de publicar una selección de mis textos con su editorial Bukowski y así, tras un par de meses de preparación sale a la luz “Destiempo” (2015), incluyendo poemas de antigua data y otros algo más recientes.

–¿Qué tal fue la experiencia?

–El libro fue una catarsis, me trajo de vuelta a la escena local y me dio un nuevo impulso para retomar con más fuerzas el ejercicio creador. Claramente pudo hacerse mayor difusión del libro, pero cumplió su objetivo.

–¿Cómo ves la relación del arte poético con las redes sociales?

–Los poetas underground o los preciosistas de seguro harían convulsiones al solo sugerir un vínculo entre “las sucias y pecaminosas redes sociales” y la poesía. Yo no. Me confieso un consumidor de redes sociales como cualquier adolescente y hago uso de éstas para dar a conocer mi voz. Y créanme que sirve, más aún cuando tienes entre tus seguidores a muchos jóvenes.

–Imagino que también te sirven como difusión…

–Estoy ejerciendo una doble función: por un lado difundir mi trabajo poético y por otro, contagiar en los jóvenes el amor por la poesía. No todo lo que se comparte en redes sociales es buena poesía. Ni siquiera debiera arriesgarme a decir que mi poesía es buena poesía, pero está ahí, tiene vida, y necesita salir a respirar. No puede quedarse escondida en las estanterías de un par de amigos poetas y algunos familiares.

–¿Cómo ves la relación de la poesía con el medio regional cultural?

–Es complejo el tema en regiones y mucho más en ciudades pequeñas como ésta, ya que el interés de las autoridades y las instituciones claramente no está en la difusión cultural, y si está se opta por aquellas manifestaciones que sean masivas; y claramente no es el caso de la poesía. Por otro lado, los círculos literarios o son en extremo muy herméticos o nada más que una instancia para ir a tomar cafecitos con las señoras y tomarse fotografías como para decir “mírennos somos artistas”, y no es eso lo que se necesita para sacar a flote las letras locales, hay que realizar acciones potentes y atreverse a salir del verso medido y el tono poético de declamador.

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–¿Cuáles pros y contras encuentras el vivir en región?

–¿Las ventajas? Quizá conocer quién es quién. En Chillán, por ejemplo, sin necesidad de conocernos en persona, sabemos quiénes son los que están haciendo poesía. ¿Los contras? Nadie nos toma muy en cuenta. Todo pasa en Santiago y Valparaíso; y cuando no en Concepción. A Chillán llega lo que dejó el resto.

–¿Te irías a vivir a alguna de las ciudades más “centrales”?

–Lo pensaría mucho, me gusta Chillán para vivir, con su aislamiento cultural, con sus extremos, con su gente cariñosa, pero muy entrometida. Tendría que salir con mi pareja a otro lugar para pensarlo menos.

–¿Hay algún libro o poeta actual que valores que quieras recomendar?

–Soy sigloveintista. Reconozco que no me he empoderado de la poesía de nuestros días. Sigo pensando que Huidobro es el mejor poeta chileno de todos los tiempos, que no se pueden pasar por alto “Altazor” y “Temblor de cielo”, que se debe leer a Mistral, Neruda, De Rokha, Parra, Lihn, Rojas, Teillier, Zurita; tenemos que leer y reconocer a Sergio Hernández.

–¿Cuáles son tus próximos proyectos y dónde se puede adquirir tu obra?

–Está en carpeta desde inicio del 2017 mi segundo libro, que llevaría por nombre “Para robarle el secreto a la muerte”. Considero que el texto en sí está bastante definido, aunque con la obligada postergación de su envío a editorial podría sufrir algunas modificaciones que no serían significativas. Con respecto a “Destiempo” prácticamente no me quedan ejemplares disponibles. En Livin Libros de Santiago y Qué Leo en Chillán se pueden encontrar. Para contactarme está mi página en Facebook: https://www.facebook.com/poetajorgesandoval/

 

Muchacha y con sonrisas

Madrugadora cuando vienes
crepuscular si te vas.
Ella hace el amor como si en un acto de taumaturgia se le fueran los años
En el viaje que moldea en cualquiera de sus formas o manifestaciones
viaja viajando, y siempre es el norte
pero huele a sur de bosques indómitos
también viaja en un vuelo sin más alas que esa sonrisa que pretende infinitos
como guía de constelaciones o edificios que se esconden
y en el largo vestido verde entre la multitud que es su pasarela
y en la desnudez sobre las sábanas rojas que es otra pasarela
Sí, los cuerpos que habitamos también saben de ese fuego que se esconde en nuestros cuerpos
tan distintos, Dios!!!
como los viajantes en cualquier gran destino turístico y cosmopolita
Y no hay más Dios que esta locura
No hay muerte que valga para privarme de eso que eres
dejando caer las vestiduras de tus suspiros en mí
en un letargo dulce sobre el pecho.

 

*Jorge Cocio* es músico y escritor. Ha desarrollado un proyecto musical concretado en tres discos: “Nada es Eterno” (2009), “Preludio de Invierno” (2010) y “Frío Verano” (2017). Junto a eso ha editado dos plaquettes de poesía: “Noche primitiva” (2013) y “Continente” (2017).



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1 respuesta

  1. Y la poesía no es solo lo que no tenemos. Paradójicamente tenemos jóvenes que están escribiendo mucha poesía pero con poco patrocinio cultural. Si la poesía no se ha extendido como debe es porque comercialmente los círculos de poetas son muy selectos. Por tanto creo necesaria una generación independiente de todo círculo económico de pocos nombres famosos.
    Este es mi libro de poesía independiente, una defensa contra aquello de que: “la poesía es escasa en la actualidad.
    https://enlibretanegra.wordpress.com/2018/03/31/tierra-de-nadie-un-anacronismo-literario/

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