Margarita Mosquera, tatuadora: “El tatuaje es una apropiación de nuestro cuerpo”

  • Bajo el lema Esa idea en tu cabeza la llevamos a tu piel, el estudio Rebel Rabbitt Tattoo –el único de la Región Metropolitana que está conformado sólo por mujeres– es un espacio en el que se destaca la empatía, con quienes quieran tener una pieza de arte en su piel.

 

Texto y foto: Felipe Valdivia Medina.

En la entrada del estudio Rebel Rabbitt Tattoo hay una serie de cuadros de distintas temáticas que sirven para entender la identidad de este estudio. Pero el que destaca tanto por su tamaño como por su contenido es uno que muestra el retrato de Maud Wagner.

La artista estadounidense hizo historia al convertirse en la primera mujer en ejercer el oficio de tatuadora profesional durante la primera mitad del siglo XX; un referente, que Margarita Mosquera muestra con orgullo.

Ella es la fundadora de Rebel Rabbitt Tatto, estudio que nació hace más de cuatro años y que aún se mantiene como el único de la Región Metropolitana que está integrado sólo por mujeres artistas. Funciona en el corazón de Providencia y la buena onda se siente y experimenta.

“La importancia de la persona acá es fundamental, nosotros trabajamos con la energía de la gente, con sus pensamientos y sus deseos”, explica.

Parte de los factores que motivaron a Margarita a fundar Rebel Rabbitt tiene que ver un poco con eso, con el hecho de que algunos estudios laboran bajo la consigna de considerar a sus clientes como un número más.

Rebel Rabbitt Tattoo –cuenta Margarita– es más que un estudio. Más bien es un espacio de solidaridad donde las artistas trabajan de forma colectiva en todo ámbito: desde las críticas a los trabajos que diseñan, hasta la asistencia a las convenciones de tatuajes.

Ustedes son un estudio conformado sólo por artistas mujeres. ¿Cómo es el ambiente del tatuaje en Chile?

–El mundo del tatuaje es muy masculino y su presencia es mucho más fuerte. De todas formas, hace algunos años han salido algunas artistas femeninas que han ido ganando espacio. Yo estuve en una tienda y la pasé súper mal, porque no te ven como un igual, nunca sentí que me respetaran como un igual._MG_7192.jpg

–Imagino que el machismo también se refleja en los clientes…

–La gente que llega acá, sabe a lo que viene. Muchos clientes dicen que prefieren tatuarse con una chica, porque tiene la mano más pulcra. Lamentablemente nos hemos topado con personas que sí han sido machistas en sus comentarios, pero lo que tienes que hacer es tomar y transformar ese machismo. No te puedes quedar solamente con la rabia, la impotencia y la queja, sino que hay que generar una respuesta.

–¿Y cuál es tu respuesta?

–Rebel Rabbitt es un poco eso, surgimos en respuesta a este mismo machismo. Siento que con el paso de los años las mujeres hemos ido tomando el lugar que corresponde.

¿Cómo se mantiene la cordura y el profesionalismo ante actitudes machistas?

–Han pasado situaciones incómodas, por eso hemos tomado nuestros resguardos (apunta hacia una cámara de seguridad). Una vez tuve un cliente que me dijo que los problemas que afectan a las mujeres los inventan ellas para llamar la atención. Creo que aprendimos que no podemos cambiar el pensamiento de la gente; podemos compartir experiencias, pero no entramos en la lucha y la disputa propiamente tal.

¿Han tomado medidas entonces?

–Tenemos la caja del micro-machismo. La idea es que cada vez que tú dices algo machista debes echar una moneda adentro y cada fin de mes la donamos a UNICEF. Porque nosotras mismas estamos llenas de micro-machismo que está internalizado, entonces tratamos de hacer nuestro trabajo en un ambiente libre de micro-machismos.

El conejo rebelde

En cada rincón del estudio hay una serie de dibujos, bocetos y diseños que ha trabajado Margarita. Antes de convertirse en la líder de Rebel Rabbitt había estudiado arte en la Universidad de Chile, así que su sensibilidad artística incluye una serie de disciplinas que, con el tiempo, ha ido aplicando al arte del tatuaje.

Reconoce que ingresó al mundo del tatuaje por una casualidad, casi como un acierto. Era un momento en que ella aún decidía cómo complementar sus estudios profesionales de pintura con la idea de ejercer laboralmente de forma independiente.

“Estuve viajando por Europa y fue en París donde conocí a los primeros tatuadores. Uno de ellos me recomendó que me dedicara al tatuaje”, explica mientras se coloca una mascarilla. A su lado, una chica espera por tinta en su piel. Se le ve nerviosa, pero acá la sutileza de Margarita resulta esencial para que todo el proceso se desarrolle y termine normalmente y, por cierto, para que ella como clienta tenga una agradable experiencia._MG_7218.jpg

¿Qué tan diferentes son las disciplinas del tatuaje y la pintura?

–Tengo una muy querida amiga que es tatuadora, quien tuvo la amabilidad de enseñarme todo lo que sabía y de instruirme dentro de este monstruo grande que es el tatuaje, porque si bien es cierto sé un montón de artes técnicas pictóricas y composición, que ha sido la base de todo lo que sé ahora, tatuar es completamente diferente.

–¿Cuáles son esas diferencias?

–Tienes que aprender toda una técnica, con un montón de reglas, que van más allá de lo artístico, también hay temáticas sanitarias.

Durante los últimos años se ha producido un boom del tatuaje. ¿Cómo has visto su evolución en nuestro país?

–En realidad desde los años ochenta y sobre todo en el tiempo de la post-dictadura hubo una apertura al tatuaje. Comenzó bien de a poquito y se masificó con los reality show, pero esto está pasando hace rato, ocurre que no nos habíamos dado cuenta.

–Claro, ahora sales a la calle y mucha gente tiene tatuajes…

–Mi primer tatuaje me lo hice hace 15 años. Imagínate, en ese tiempo, era mal visto que uno tuviera tatuajes, sobre todo la mujer. Ahora te das cuenta que la gran mayoría de las personas tienen muchos y se ha ido perdiendo ese mito de que si tienes un tatuaje eres poco profesional.

–Tiene que ver un poco con romper las barreras del prejuicio de nuestra sociedad…

–Se han hecho varias campañas a nivel mundial para generar conciencia de que tener tatuajes no te hace menos profesional. En México, por ejemplo, existe la iniciativa #micapacidadnoestátatuada en la que se muestran distintos profesionales como médicos, enfermeras y abogados que tienen tatuajes.

–¿Y cómo lo ves acá en Chile, en una sociedad que se caracteriza por ser prejuiciosa y más atrasada que otros países?

–Acá en Chile ha habido una apertura bien grande y en verdad creo que cada vez importa menos si tienes o no, pero obvio que quedan profesiones que son más cuidadosas. Yo tatúo a hartos médicos y enfermeras que siempre me dicen que los haga en un lugar en el que ojalá no se vea tanto, en zonas más privadas._MG_7196.jpg

–¿Alguna profesión freak que te haya tocado tatuar?

–He hecho de todo, gente que trabaja en las minas, en aerolíneas, chicas de la noche (ríe). He tatuado a hartos abogados también.

¿Y estas personas con profesiones “más serias” como un abogado, qué crees que buscan tatuándose?

–Creo que es un acto de rebeldía, porque son pegas más formales. Hace poco a un chico abogado le hice una manga entera. Me comentaba que está todo el día empaquetado con la corbata en el juzgado. El tatuaje es algo transversal. He tatuado a gente joven que vienen con los papás, con el permiso notarial y también a gente mayor.

–¿Adulto mayor… abuelitos?

(Ríe y asiente)

¿Y qué tal esa experiencia?

–Es genial, porque la gente mayor siempre me dice “pucha por qué esperé tanto”. Generalmente vienen con la familia y me ha tocado, otras veces, tener a tres generaciones haciéndose un tatuaje.

Liberarse de la prejuicios

“Siento que las generaciones futuras van a ser más libres de todo prejuicio”, enfatiza Margarita cuando reflexiona sobre cómo ve el arte del tatuaje y su incorporación social en unos años más. Y claro, se supone que la tendencia es que la sociedad chilena de a poco se irá liberando en todo sentido, gracias a las políticas públicas de inclusión que se han impulsado durante el último lustro.

Para Margarita el tema es claro: “Uno va haciendo historia en la piel de las personas. En este sentido, el tatuaje es una apropiación de nuestro cuerpo”.

¿Qué es lo más difícil de tatuar?

–Creo que es la parte artística, captar la idea del otro, porque tú tienes que leer la mente del cliente. Nosotros tenemos el deber de interpretar y generar algo nuevo. Trabajamos de forma directa con la gente y nos hacemos cargo artísticamente de sus ideas, todas las piezas que hacemos son únicas. Queremos que la gente se vaya con la convicción de que se llevó una pieza de arte en su piel.

¿Qué necesita un buen tatuador?

–Cuando uno tiene disciplina puede ser un profesional y eso implica muchas horas de trabajo, educación, capacitación en seminarios y aprendizaje de otros artistas. Este es un oficio que es súper difícil de aprender solo. La piel no es algo que pueda ser ensayo o error.

¿Por qué es tan necesario que un tatuador esté permanentemente capacitándose?

–Porque uno siempre sigue aprendiendo, sobre todo en los seminarios. Creo que ahí al tatuaje le falta afirmarse un poco más, armar una buena estructura como la parte educativa.

–¿Sientes que al tatuaje le falta profesionalizarse más?

–Ahora hay algunas escuelas que están enseñando para convertirte en un profesional del tatuaje y eso es súper bueno. No hay que tenerle miedo a la competencia. No podemos quedarnos en el pasado. Tenemos que saber ser disciplinados y más profesionales, y entender que el tatuaje es arte, pero a la vez conlleva una responsabilidad moral y comercial.

–¿Pero Chile cómo está en relación a otros países?

–Si queremos ser grosos y hacer una industria, tenemos que trabajar para ello; Chile en general no tiene una industria cultural, ni siquiera es parte del PIB, no estamos en las ligas grandes, no estamos como otros países de Latinoamérica.

A propósito de eso, ustedes como tatuadores, ¿se sienten excluidos del área cultural?

–Una parte no menor considera que el tatuaje no es arte. Me ha tocado leer comentarios de tatuadores que dicen que esto es sólo pega, pero yo sí creo que el tatuaje es un arte y un aporte. La gente puede mirar tu piel y conmoverse en lo que hay en ella y sentir cosas, yo creo que el arte son sensaciones que no te dejan indiferente y el tatuaje puede conseguir esas cosas.

–¿Como artista, qué esperas del recién estrenado Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio?

–Hay que ir por parte. En primer lugar, la Seremi de Salud por fin entró en una mesa de diálogo con los tatuadores hace 2 años y empezó a tomar cartas en el asunto, porque la normativa vigente era muy antigua, del 2002. Los años han cambiado, necesitamos actualizarnos, entonces con esta mesa de dialogo hemos generado algunos manuales con el que la gente se ha educado._MG_7200.jpg

–La idea es acercar el tatuaje a la gente…

–Culturalmente creo que podrían hacerse más actividades, nosotros siempre participamos en eventos culturales no tatuando, pero sí tratando de acercar el tatuaje, a través de información. Queremos acercar el tatuaje. Si el Ministerio de Cultura pudiese tomar un rol más activo, sería súper bueno que rescatara lo artístico que tiene el tatuaje, que generara instancias para hacer cosas artísticas.

–¿Planes para este año?

–Estoy preparando una exposición de fotografías de gente luciendo sus tatuajes; también iremos por primera vez como estudio a México a 3 convenciones y, además, vamos a participar como público en Londres y Barcelona.

¿Qué significa para ti tatuar?

–Estudié arte, porque quería conectar con las personas, siempre me sentí como un pirata, me gustaba robarme el sentimiento de las personas y con el tatuaje me ha pasado eso, puedo conectar con el otro. Nosotros somos un canal entre la idea que tiene la persona y la realización en su piel y tenemos una responsabilidad moral súper grande. Para mí es muy difícil no involucrarme emocionalmente como tatuadora.

–¿Se cumple entonces eso que afirmas que los tatuajes implican emociones?

–Me gusta cuando los tatuajes son sanadores, cuando sirven para superar una etapa o tapar una cicatriz, creo que el tatuaje tiene algo mágico y ritualista.

 


Rebel Rabbitt Tattoo está ubicado en Rafael Cañas 50, Providencia.
Para mayor información visita Rebel Rabbit Tatoo



Categorías:Entrevistas

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