Maynard James Keenan: mi artista favorito

Por Pablo A. León*

Maynard James Keenan es uno de mis artistas preferidos de todos los tiempos. Vivos o muertos (Aunque él está vivo, como Violeta Parra). Es distinto, es extravagante con su voz, con su manera de vestir, con su manera de ocultarse detrás de la libertad del escenario. Libertad de esconderse, de no mostrarse, de sentirse especial. Porque Maynard es un ser especial, es un artista, un alma visionaria, un payaso intergaláctico, un genio que vino del futuro a decirnos cosas, a embrujarnos como sirenas, de las sirenas reales, las que vuelan. Para mí, Maynard es un vaquero. Un vaquero del espacio, un vaquero astronauta, un space explorer.

La música es una manera muy efectiva que tiene el artista para plasmar sus sentimientos. La música es una herramienta, un descorchador, una herramienta para sacar lo que está oculto en el artista, para sacar algo que el artista aún está por descubrir. La música es entonces un mecanismo de extracción de ideas, una forma de sacar ideas de algún lugar misterioso y transformarlas en música. El artista conoce ese lugar misterioso y domina a la perfección el arte de acceder a ese lugar lleno de ideas extrañas y vanguardistas. El verdadero artista está conectado con su yo interior, con la creación máxima, con el Super-Mega-Ser que está en su estado máximo y en crecimiento.índice3.jpg

El artista no deja de aprender porque de eso se trata el arte, de aprender de todos lados y en todos lados está el conocimiento y por tanto el arte. En la comida, está el conocimiento y el arte. En el vino está el conocimiento y por tanto está el arte. En la música, en las películas, en los libros, en las portadas de los diarios, en los anocheceres, en sus ojos verdes, al caminar descalzo por el pasto húmedo. Todo es conocimiento y Maynard lo sabe. El conocimiento está donde está la felicidad y Maynard lo sabe, porque ese conocimiento es básico para ser alguien en la vida, para responder a esa maldita pregunta que nos agobia ¿Soy alguien en la vida? Si hoy muero ¿cuántos me recordarán en 50 años más? Ser alguien en la vida no es solo haberlo pasado bien, es causar admiración por haberlo hecho. Es haberlo pasado bien y que te hayan pagado por eso, que la gente te admire por eso, por haber sido un rockstar tras bambalinas. Que te admiren por haber hecho lo que se te ocurrió, lo que más te gustó. Que la gente te admire, que quiera ser como tú, igual de raro, igual de cuático, igual de profundo, de cabezón, de care raja para decir las cosas. Porque eso siento yo, admiración por alguien con semejante inspiración, alguien que vino de otro planeta a iluminar a la gente que le pone atención, a dejarlos pa’ la cagá, a dejarlos mirando para atrás con el cuello como espiral.

La primera vez que escuché TOOL yo tenía suficiente edad como para decir “ya he escuchado de todo”. Ahí supe que no lo había escuchado todo, ni de cerca. Todo era muy extraño con TOOL, todo muy sincopado, según Bruno Godoy, Baterista de Sinergia y ex profesor de este humilde aprendiz. Las melodías evocan emociones encontradas. Nunca había escuchado algo así y se sentía extraño, no malo ni bueno. Extraño. Con los años fui revisitando TOOL y reinterpretando su obra.índice2.jpg

En la carátula interior del disco AENIMA aparece una referencia a Bill Hicks, un superheroe de humor gringo. Para mí uno de los más grandes jamás, no tanto por lo brillante de sus chistes, sino por su navaja de opinión que siempre mantenía al tope del filo, con todos, contra todos. La carátula de LATERALUS está diseñada por el artista plástico Alex Grey, otro flaco que vino de Júpiter a mostrarnos otra onda, otra volá, otro estilo de vida, otra forma de ver la cosas, otra manera de zambullirse en los detalles del ser y su entorno.

Hay canciones de TOOL que se estudian, se teoriza alrededor de su significado, se plantean hipótesis y se argumentan a favor y en contra porque las canciones de TOOL soportan uno y varios análisis. Tienen tantas capas de profundidad que te puedes perder en el espiral de imperfecciones que te bloquean de la visión global necesaria para comprender una canción de TOOL. Así de cuático es Maynard. Así de profundo y sin embargo no se da color alguno. El flaco es piola, habla cuando le preguntan, escucha a la gente y se rodea de gente bacán, como él. Bacán, pero piola.

Cuático, Shaman, Nahual del desierto de Arizona, brujo, explorador del espacio y visionario, Maynard vino a despertar gente, vino a ayudarnos a despertar, a mover la cabeza a ritmos impredecibles, vino a hacernos preguntas y no a dar respuestas. Vino a mostrarnos una forma bizarra de agarrar el micrófono, una forma única de danzar en el escenario, una manera espacial de escribir letras, una forma única y tenso-desgarra-cuática-densa-espesa-suave-punzante de cantar. Maynard es un artista completo, cuando habla está hablando el artista, cuando canta está cantando el artista. Un artista de verdad, ese que tiene mil capas de conocimiento, ese al que le resbalan las preguntas moralistas, ese artista que sabe para dónde va. Sabe para dónde debe seguir su camino y no se queda estancado en las glorias del pasado.

Ese artista que evoluciona, que no se queda donde mismo, no se queda pegado esperando ganar dinero haciendo siempre lo mismo, ese artista que no le teme al cambio, el revolucionario del diario vivir, el rebelde, el que se rebela contra la rutina, aunque la rutina sea una apuesta segura. Al artista de verdad le gusta el cambio, desea el cambio, abraza el cambio como si fuera su madre, porque sabe que en sus brazos, todo estará bien, todo va a salir como corresponde. En los brazos del cambio, de lo diferente, de lo nuevo, de lo impredecible, de lo que sea que venga.images.jpg

Así son los artistas que me gustan, ávidos de cambio de hacer cosas nuevas, cosas locas, cosas que nadie antes ha hecho, intentar todo tipo de cosas para tratar de lograr su objetivo, sea cual fuere. Para mí los artistas tienen que decir cosas, los músicos deben intentar compartir una visión del mundo. Tratar de llegar al otro a través de las vibraciones que sirven de medio para comunicar emociones en forma de melodías y palabras que juntas conforma un mensaje codificado dirigido directo a tus entrañas. Los artistas que me gustan tienen una volá especial. Creen profundamente en lo que hacen, son lo que hacen.

Es imposible para mí ignorar a artistas con doctorados en volarle la cabeza a la gente. Lo único que puedo hacer es lo mismo de siempre. Abrir bien los ojos, manos en los bolsillos y quietud. Así lo hice cuando Maynard James Keenan estuvo en el Lollapalooza 2013 en Santiago. Yo estaba completamente impávido frente a su presencia atemorizante, frente a esa maravillosa manera de bailar. No puedo creer que una sola persona sea capaz de tanto, sin embargo lo estoy viendo. En 2 escenarios el mismo personaje distorsiona todo, retuerce la percepción de los que vemos a A Perfect Circle, desintegra las expectativas de los que vemos a Puscifer, otra de sus bandas. Maynard es una estrella de Rock, es una estrella de verdad. De las estrellas, del espacio estelar, estrella de este tipo, como el sol, con caleta de luz, con calor, con vida, con frío en su ausencia.

índice.jpgTal como algunas películas y videojuegos, los discos de TOOL son capaces de causar ataques de epilepsia en quienes escuchan con demasiada atención. Esta advertencia es para los novatos, los que aún no entran, los que no han probado estar de este lado aún. Se los digo por su bien, quédense donde están, no escuchen a TOOL porque es mejor así. No intenten venir acá, porque de acá no se retorna. De acá todo se ve distinto y nunca se desea retornar. Cuando escuchas a TOOL comienza una caminata silenciosa, una caminata lenta, pero segura. Una caminata llena de cosas increíbles, historias extrañas, cuentos que se hacen realidad, mitos urbanos que en realidad son leyendas. El tránsito a través de TOOL es tortuoso como todo en la vida, pero es reconfortante porque es profundo, tiene consistencia, es música que se puede palpar, es música con sabor intergaláctico que te llega al iris como rayo de luz refractada en 10.000 colores.

La entrada al TOOL profundo no es gratis, hay que despojarse de algunas cosas, de algunas cargas que pesan sobre nuestros hombros. De alguna forma, Maynard, a través de sus canciones nos invita a una nueva forma de vivir. Una nueva forma de vivir que es una antigua forma de vivir. A vivir en la reflexión, en la sencillez de intentar entender las cosas que te rodean, a vivir escuchando.

Escuchar a TOOL no es fácil, pero es como el vino: No importa cuántas estrellitas tenga en la etiqueta, lo único que importa es que te guste.

*Pablo A. León es ensayista y columnista de la revista Rocanrol.cl y administra su propio blog https://moscaadolescente.tumblr.com/. Actualmente prepara su primer libro sobre música y su relación con el ser humano.



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