Por una educación mejor: Yudochica

Por Juan Pablo Sáez*

¿Es el éxito más importante que la felicidad? La pregunta se la hace Bruno, un niño de once años, protagonista de la novela juvenil Yudochica (Loba Ediciones, 2018), que transcurre en los intramuros de un colegio capitalino. La interrogante recorre las más de doscientas páginas de esta historia narrada en primera persona por Bruno Santibáñez. Él y sus compañeros del sexto básico asisten a un colegio conocido por su mediocridad. Un día llega al establecimiento un niño llamado Ricardo quien rápidamente, gracias a su carisma, se gana el cariño de sus compañeros quienes lo eligen como nuevo presidente del Centro de Alumnos. Pero el carismático Ricardo esconde un plan que busca cumplir el objetivo de una extraña obsesión: hacer que sus compañeros suban sus notas para así transformar al colegio en un establecimiento de excelencia a nivel nacional. Lo bizarro no es la intención del nuevo presidente del Centro de Alumnos, sino el medio que emplea para conseguir su fin: el autoritarismo y la represión.

Con la venia del director del colegio, Ricardo crea una especie de policía escolar, llamada Brigadas Azules, conformada por alumnos que persiguen y golpean a los niños más flojos del establecimiento a fin de que suban sus notas. El director espera que con un mejor rendimiento el colegio obtenga más recursos provenientes del Estado para así aumentar el número de matrículas y, de paso, enriquecerse. Sin embargo, la historia tiene un vuelco con la irrupción en escena de una superhéroe que pone en aprietos el plan ideado por Ricardo y el director del colegio. Se trata de Yudochica, una especie de Batichica varias años menor, quien, gracias a su manejo de las artes marciales, se erige en la defensora de los niños perseguidos en el colegio. El enfrentamiento entre Ricardo y Yudochica —que no es otra cosa que el choque entre dos visiones de la educación: una neoliberal, centrada en los resultados académicos, y otra progresista, centrada en las capacidades e integridad del ser humano— se transforma en el núcleo de esta historia en torno a la cual giran otras sub-historias, como la relación del protagonista con María José, la niña bonita del colegio.

Quizás el mayor acierto del autor de Yudochica, Felipe Uribe Armijo, sea poner en el centro de la narración, y en clave de novela adolescente, el conflicto entre dos visiones contrapuestas sobre la educación chilena; conflicto que no ha dejado de estar presente en el debate político chileno desde que en 2006 se produjeran las primeras protestas de los secundarios en la democracia post-dictadura. Uribe no sólo expone este conflicto en la voz del pequeño Bruno Santibáñez sino que toma abiertamente partido por la visión más humanista del rol de la educación, al hacer de Yudochica la heroína que se opone a la instauración de un modelo represivo y resultadista, y al hacer de Ricardo y el director del colegio los antagonistas por antonomasia. Para conseguir este efecto el autor se sirve tanto de la figura del arquetipo (el colegio como metáfora de la sociedad controlada por el Estado represor) como del estereotipo (el director del colegio como personaje malvado que no trepida en hacer lo que esté a su alcance para conseguir sus objetivos).

La estereotipación de los antagonistas —esto es: personajes con objetivos muy claros, pero carentes de una historia de vida que explique el porqué de dichos objetivos— funciona en contraposición a la profundidad de los héroes de la novela. Tanto Yudochica como Bruno son personajes dotados de una cierta complejidad. Provenientes de familias disfuncionales, sus vidas han estado marcadas por la presencia de un mentor o guía espiritual cuya influencia explica o justifica sus actos (en el caso de la heroína, el maestro de yudo y en el de Bruno, la madre ya fallecida). Esta complejidad está, por el contrario, ausente en los personajes antagonistas quienes son presentados como seres perversos en estado puro, sin un motivo poderoso que explique el porqué de sus actos, salvo en el caso de Ricardo. En un corto pasaje del libro, el lector se entera que la muerte de su hermano pequeño lo marcó de por vida.

El universo escolar descrito por el autor es otro de sus logros. A excepción de los pasajes que competen a los protagonistas (la casa de Bruno o la de Margarita/Teresa), la acción se desarrolla enteramente en los intramuros del colegio. Uribe logra describir con verosimilitud las costumbres de los preadolescentes inmersos en este territorio, sin impostar sus diálogos. Los roles asignados tanto a los protagonistas de la historia como a los personajes secundarios están claramente delimitados, lo que evita que el lector confunda a tal o cual personaje con otro. En este sentido, el autor logra dotar de personalidad al héroe, Bruno, y a su círculo más cercano. Mientras los niños, incluido el “malo de la película” (Ricardo), está revestidos de una cierta inocencia, los adultos que actúan al interior del colegio parecen encarnar la maldad pura y dura. Este estado de inocencia se rompe con la aparición de Yudochica, quien, tras una serie de experiencias familiares traumáticas, se erige en la hermana mayor de Bruno y de paso en su nueva mentora pese a que ambos tienen la misma edad.

El autor cierra la novela volviendo a la pregunta que Bruno Santibáñez se hace a sí mismo al inicio de la historia: ¿es el éxito más importante que la felicidad? Al cabo de las 200 páginas de la novela, y a modo de moraleja, comprendemos que la felicidad es entendida por el protagonista como el zénit de la realización individual, es decir, lo que cada persona desea hacer en el mundo y no la meta prefijada por las convenciones sociales, que es a lo que propende la educación tradicional.

Autor: Felipe Uribe Armijo.

Editorial: Loba Ediciones.

200 páginas.

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*Juan Pablo Sáez es periodista y escritor, autor de “Operación Réquiem”. Es colaborador estable de nuestra revista.

*Revisa la entrevista al autor sobre Yudochica.

Felipe Uribe, escritor: “Los profesores son las principales víctimas del sistema educacional”



Categorías:Crítica de libros, Espacio

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